AUTONAVAL MANTENIMIENTOS
c/Berna, J-5 Pol.Ind. Cabezo Beaza
30353 Cartagena - España
www.autonavalmantenimientos.com
Mi barco Pepa 6º comenzó a perder aceite en alguna parte del inversor el día 12/03/2011 frente a las costas de Cartagena. En las listas de mecánicos recomendados por motores perkins aparecían como más cercanos Autonaval Mantenimientos en Cartagena, luego también había otros en Alicante, Adra y Málaga. Por ello decidí de acudir al de Cartagena ya que me encontraba a pocas millas de distancia del puerto, llegué allí a las 16h00 de ese mismo día. Mi mujer había llamado a la oficina de Autonaval Mantenimientos y le dijeron que ya no eran concesionarios de los motores perkins pero que había en la empresa alguien que conocía estos motores y que me atenderían de inmediato. Los de Autonaval acudieron a la cita el día 14/03/11, una persona con acento sudamericano quien dijo llamarse Rubén. Este hombre al bajar a la sala de motor, se apoyó sobre los tubos que llegan a las toberas del motor, doblando algunos, por lo que tengo que pedirle que tenga cuidado, este hombre al oír como yo describía los síntomas llamó a su jefe por teléfono y sin haber desmontado ni comprobado nada, recibió el diagnóstico que su superior le dictó, según él se trataba del enfriador de aceite de la inversora, estaría picado y dejaba pasar el aceite hacia la salida de la refrigeración de agua, al parecer había que mandarlo a pedir y sustituirlo por otro nuevo, para ello midió la distancia que separaba los tubos de conexión y luego, más tarde, los del puerto “Yacht Port” de Cartagena me hicieron firmar y aceptar un presupuesto que les llegó por fax por algo más de 649 euros. En cuanto firmé y acepté mandaron a pedir el nuevo enfriador, eso fue el día 14/03/11 por la tarde, me dijeron que tardaría 2 días.
El día 15/03/2011 por la tarde me llaman para comunicarme que el enfriador ha llegado y que van a proceder a sustituirlo de inmediato, que alguien vendrá. Efectivamente alguien llega y comienza el trabajo, desmontando todos los tubos de refrigeración, me dice que le faltan unos conectores, por lo que se marcha al taller a buscarlos y me dice que volverá en 20 minutos, espero en el barco hasta bastante tarde pero nadie acude, pese a mis insistentes llamadas al taller donde sólo quedaba una persona haciendo guardia, quien no sabía nada al respecto y que me decía que si dijeron que vendrían es porque alguien aparecerá en cualquier momento, no sabía si podría dejar mi barco así, completamente desmontado con el consiguiente peligro de que si la más mínima cosa falla, este se hundirá In Situ, aún así, pedí a los vigilantes del puerto que echarán un vistazo y que no dudaran en subir a bordo en caso que observaran alguna anomalía, pues fui a buscar algo para comer. Dormí muy poco y con miedo esa noche.
Lo terminan de instalar finalmente el día 16 por la mañana, pero no me traen la factura, la pido por teléfono, pero no me la envían, lo cual me retrasa hasta el día siguiente. Pago la factura al Yacht Port, ya que lo acuerdan así con Autonaval Mantenimientos, suelto amarras y prosigo mi viaje, mi destino fue el puerto de San José, a 75 millas de distancia, y cual fue la sorpresa a la llegada, al revisar niveles, el aceite de la inversora había desaparecido, vacío total. Llamo en ese momento al taller para comunicarlo y me dicen que traiga el barco que harán una comprobación, a esa distancia esto es inconcebible.
Pensé que es muy extraño que 2 enfriadores se rompan tan seguidamente, por lo que, compruebo el otro enfriador, el antiguo, tapando con un dedo un orificio y succionando desde el otro agujero, y que sorpresa, mi viejo enfriador no tiene pérdida alguna. Esto me dijo inmediatamente que la reparación que había pagado no sirvió de nada, comencé a pensar en como había ido la reparación, ya que estuve presente en todo momento, y nadie en ningún momento comprobó el estado de mi viejo enfriador antes de proceder a sustituirlo, daban por supuesto que estaba roto.
Hice otras pequeñas navegaciones hacia el sur, que era mi destino. Mi barco se encontraba en ese momento en Málaga y la misma avería persistía, y no se trataba del enfriador de aceite.
Lo único que puede resarcirme es que me devuelvan el dinero pagado por la reparación fallida.
Autonaval me pide que devuelva el enfriador que ellos han colocado y luego me devolverán el dinero, dijo Pedro Vivancos de Autonaval al teléfono y a través de un email.
Para desmontar el enfriador habría de encontrar un mecánico que deshaga el trabajo, es decir lo desmonte y monte el antiguo, lo cual me costaría una cantidad dineraria parecida a la que ya he pagado a Autonaval. Todo ello sin contar que falta reparar la fuga de aceite.
Al llegar a mi destino después de muchos esfuerzos, hago comprobar mi viejo enfriador por un taller de Hidráulica, quienes me dieron una certificación, y posteriormente envié el mismo a Autonaval.
Desde entonces he enviado correos y llamado por teléfono pero parece que este taller no quiere saber nada más conmigo. Tengo la certificación también que han recibido mi viejo enfriador.
He puesto una queja en la oficina del consumidor, pero hasta ahora estoy sin respuesta y sin los 649 euros que pagué por algo que no había pedido.
¿Que más puedo hacer?
Cipriano Borges