Es muy difícil resumir en pocas líneas la vida de una persona, hay tantas anécdotas que merecen ser contadas que la labor se vuelve ardua, elegir cuales mencionar para describir mejor a un ser querido. Cipriano Borges Díaz nació en Yaiza, Lanzarote, el día 31 de julio de 1919 a las dos de la tarde, su padre fue Ginés Borges Cabrera, quien entonces tenía 38 años de edad, carpintero, natural de Arrecife, su mamá fue Inocencia Díaz Cabrera, que era de Yaiza. Cipriano era el más pequeño de la familia, sus hermanos eran Ginés, Martín, Fermín, Inocencia y Jacinto. Siendo hijo de un padre severo y riguroso, que predicaba con el ejemplo, se crió siguiendo las normas y pautas de la sociedad isleña de la época, apenas terminó el bachiller estalló la guerra civil española y fue llamado para unirse a filas, a uno de los bando, durante años se movió con las tropas por muchos sitios de la península ibérica, como artillero a cargo de un mortero, esto pasaba durante bastantes años incluso después de el cese de los combates, ya que las tropas fueron requeridas para transitar y vigilar cada rincón del país, en total fueron casi 8 años de su vida por una guerra que duró 3, en sus relatos nos contaba que muchas veces en campaña de batalla, estando los bandos frente a frente, salía de cada bando un soldado y caminaban hasta encontrarse, se daban un apretón de manos y se intercambiaban periódicos y revistas, con triste amargura nos expresó que no le gustó la contienda entre hermanos españoles, que fue muy duro ver como algunos se quedaban atrás, como su hermano Jacinto, que murió heroicamente en una colina tras salvar a un alto mando herido, de este nos queda el nombre que por este mérito se impusiera a una calle de Arrecife, la calle de Jacinto Borges Díaz. De regreso en la isla de Lanzarote, se imponían las cartillas de racionamiento, probó fortuna comprando un barco a medias, convirtiéndose en armador pero no le fue bien, después de esto fue chofer durante años para la delegación del gobierno. En el año 1952 fue contratado para la apertura de la primera sucursal en Lanzarote de La Caja Insular de Ahorros frente al parque viejo, sus compañeros de trabajo entonces eran 2, D. Juan Marrero Portugués y D. Fernando Carmona Romero.
Contrajo matrimonio el día 28 de marzo de 1954 con doña Micaela Borges Cabrera, nacida en Arrecife el 23 de mayo de 1922, la pareja vivió en la calle Jacinto Borges número 60 durante algún tiempo, un año más tarde, en 1955, el día 27 de febrero nacería su primer hijo al que pusieron de nombre Jacinto como su tío muerto en la guerra, más tarde nació su hija Benita el 25 de agosto de 1958, su último hijo nació en 1960 el día 27 de abril. Compraron una casa y cambiaron de domicilio, fueron a vivir a Santa Coloma, calle Tinamala número 5, cuando en 1964 se terminó de construir el primer edificio de viviendas del Reducto, en la calle avda. Mancomunidad número 10, compraron un piso y cambiaron nuevamente de domicilio.
Don Cipriano tenía varias aficiones, entre las que se encontraban la pesca, el juego del billar y el cuidado y cría de canarios. Para la primera de las aficiones compró y reformo un barco, una falua que nombró Nita y con la que salía a pescar de tarde en tarde, su afición traía pescado fresco a casa que su familia deleitaba con gusto, como compañero de pesca siempre le acompañaba D. Emilio Garrido, un buen amigo, un hombre entrañable. |